El material presenta una resistencia mecánica similar al Grado 2, pero con una mayor resistencia a la corrosión localizada (picadura y rendija) gracias a la presencia de Pd. Destaca por su excelente soldabilidad y buena fabricabilidad, por lo que se utiliza ampliamente en la industria química y en ambientes con presencia de cloruros. Entre sus aplicaciones más habituales se encuentran equipos químicos como reactores e intercambiadores, sistemas de agua de mar o desalinización (según diseño), así como tuberías y equipos de proceso. En cuanto a la fabricación, el mecanizado es similar al del titanio comercialmente puro (CP), con dificultad media, recomendándose una buena refrigeración y evacuación de viruta. La soldadura es excelente siempre que se realice con protección inerte completa y evitando la contaminación por oxígeno, nitrógeno o hidrógeno. Este material ofrece una resistencia a la corrosión en rendija en cloruros muy superior al Grado 2. Al tratarse de un material CP, no se endurece mediante tratamiento térmico; los tratamientos habituales se limitan al alivio de tensiones o recocido según especificación.